Qué espectáculo más maravilloso vimos este fin de semana. Y no lo digo solo porque Fernando se reencontrase con la victoria casi año y medio después, en una carrera en la que nadie daba un duro por él saliendo decimoquinto, sino que creo que este primer Gran Premio nocturno es una gran noticia tanto para este deporte como para los aficionados, pues demuestra que no todo está visto en la F1 y que las ideas nuevas aun tienen cabida.
El nuevo circuito de Singapur, urbano 100%, no es que suponga una revolución en lo que a diseño de circuitos se refiere, pues si bien es cierto que en algunos puntos puede ser un poco sosillo, con muchas sucesiones de rectas y curvas de 90º, ofrece cosas muy interesantes, como una entrada en meta espectacular y una triple chicane, no exenta de polémica (y sino que se lo digan a Nelsinho…). Pero este circuito sería otro circuito urbano más, de esos que están tan de moda ahora, de no ser porque en todo el fin de semana se corre de noche, lo que aumenta la espectacularidad y la incertidumbre, pues en una carrera así de todo puede pasar.
Y el claro ejemplo de que todo puede pasar lo tenemos en Fernando Alonso. Incapaz de conseguir marcar un tiempo en la Q2 por una avería en la bomba de la gasolina, se vio obligado a salir en 15ª posición, con una agresiva estrategia de tres paradas. El coche había ido bien todo el fin de semana, y eso es lo que más rabia le daba a Fernando, pues en condiciones normales estaría luchando por el podio, pero la mala fortuna lo relegó a la posición de salida más baja en toda la temporada. Pero una vez empezada la carrera, la mala fortuna se convirtió en "buena fortuna", pues un accidente espectacular de Piquet, su compañero de equipo, propició la salida a la pista de un safety car cuando todo el mundo estaba a punto de entrar a repostar, cuando él ya lo había hecho un par de vueltas atrás. ¿El resultado? Fernando volvía a liderar una carrera después de mucho tiempo y demostró que no era casualidad, pues el coche supo mantener un ritmo muy correcto, que llevo a nuestro piloto a su vigésima victoria en su carrera deportiva.
En cuanto a los de arriba, a los que están luchando por el mundial, Ferrari ha vuelto a evidenciar que este año no quiere ganar ninguno de los dos campeonatos. Massa tenía una oportunidad de oro para dar un zarpazo al mundial de pilotos, liderando la carrera y manteniendo a raya a Hamilton, pero una parada en boxes fatídica, donde el equipo le dio la salida antes de que acabase el repostaje, mandó al cuerno sus aspiraciones, al llevarse consigo la manguera de la gasolina, perdiendo un tiempo muy valioso y relegándolo a la última posición. Por su parte, Raikkonen realizó una carrera muy discreta, pero tuvo la oportunidad de sumar algún punto valioso para el mundial de constructores, hasta que a falta de cuatro vueltas se estrelló contra un muro. Cuarta carrera seguida sin puntuar del finlandés, y otro cero para ferrari que deja los campeonatos dependiendo exclusivamente de McLaren. Creo que no solo yo me equivoqué en mi predicción de que Kimi sería campeón este año, sino que también creo que en Ferrari se equivocaron tanto con sus pilotos como con sus estrategias de equipo.
En resumen, creo que lo que vimos este fin de semana no nos puede dejar indiferentes tanto para bien como para mal. Aunque reconozco que resulta un poco irónico que un deporte que está buscando dar una imagen ecológica realice una carrera nocturna donde se gastan miles de millones de euros en electricidad, no podemos negar que la idea es fresca y, cuanto menos, revolucionaria. Los pilotos además han dado el visto bueno al circuito y muchos otros Grandes Premios asiáticos han sugerido que sus carreras también sean nocturnas, como es el caso de Malasia o Bahreim; incluso Australia se lo está planteando. Seguiremos atentos a cualquier novedad que pueda surgir.